viernes, 18 de septiembre de 2009

CONSEJOS POR SI TE VAS A PINTAR EL CABELLO POR PRIMERA VEZ



Los tintes de cabello transforman nuestro look, pero si los usas por primera vez ten estos tips en consideración antes de teñirte.

Preguntas antes de pintarte el cabello por primera vez

¿Que colores me quedaran bien y me gustan?
¿Cuáles son las ventajas y desventajas?
¿Me lo hago en casa o en el salón?
¿Qué cuidados necesitare tener después de pintarme el pelo?
¿Soy muy joven para hacerme un tinte?

Algunas consideraciones

1- Si te gusta tu cabello

Si te gusta la textura de tu cabello piensa que al pintarlo la textura probablemente cambiara.

2- El cabello envejece más rápido

El cabello también envejece tal como la piel. El pelo se vuelve mas fino, escaso y delicado con la edad. Al pintarlo envejece más rápido. Si eres muy joven ten esto en consideración.

3- Evita cambios radicales la primera vez

Prefiere los rayitos o iluminaciones al tinte completo y evita los cambios drásticos de color especialmente si requieren decoloración previa. Todo cambio a más de dos tonos más claro que tu color natural podría requerir decoloración para obtener buenos resultados.

4- Tinte permanente

Prefiere un tinte que no sea permanente, de manera que sino te gusta se desaparecerá poco a poco al lavarlo. Leer antes de pintarte el cabello.

5- Salón o casa

Es preferible que la primera vez te hagas un tinte profesional y no en la casa. Esto es especialmente importante si tienes el cabello largo o quieres un color muy claro u oscuro.

6- No creas la publicidad

Hay algunos anuncios medios mentirosos que dicen que el tinte te acondicionara el pelo. Todo tinte daña el cabello y no hay tintes en estos momentos totalmente naturales es mas son muy malos. El único tinte natural es la henna natural la cual solo pinta de rojo, en un tono poco favorecedor.

Los tintes más naturales que son vendidos en tiendas naturales tienen muy pocos colores y no son tan naturales.

7- Después del tinte

Protege tu cabello del sol y el cloro para que dure más tiempo y usa un buen acondicionador para humectar tu cabello. Después del tinte tu cabello requerirá más cuidados.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Video: chicos sexys 2009

domingo, 13 de septiembre de 2009

LA EYACULACION FEMENINA



Un misterio incluso mayor al orgasmo femenino es, sin dudas, la eyaculación femenina. Si bien son frecuentes las historias que escuchamos de amigas que pueden eyacular o amigos que han estado con mujeres que eyaculan, lo cierto es que la mayoría de nosotros nunca hemos experimentado dicha situación.

A la hora de describir la eyaculación femenina, las respuestas suelen ser bastante parecidas: “Es líquida, es clara, y sale a chorros”. Más allá de esto, los otros detalles siempre han sido poco precisos.

¿Qué es la eyaculación femenina?

Comencemos por comprender cómo está compuesta la eyaculación. Los principales cuatro ingredientes son: glucosa, fosfatasa ácida prostática (una enzima que es característica del componente prostático del semen), urea, y creatinina. Los últimos dos ingredientes se encuentran comúnmente en la orina, pero en menores cantidades que en la orina. En consecuencia, podemos decir que hay algo de orina en la eyaculación. Algunos estudios concluyen que la eyaculación de algunas mujeres se parece más a la orina, mientras que en otras tiene el aspecto del fluido prostático. Hasta que se pueda responder esta pregunta con absoluta precisión, lo adecuado será decir que la eyaculación tiene un poco de las dos. En cuanto a la cantidad, ésta puede variar desde algunas gotas hasta una verdadera ducha.



¿De dónde viene la eyaculación femenina?

Existen varias teorías al respecto, pero la más consensuada dice que la eyaculación femenina es una consecuencia de la estimulación del punto G. Cuando el punto G es estimulado por un período de tiempo, el tejido esponjoso que conforma esta área se llena de fluido.



Las mujeres que pueden eyacular, con frecuencia, intentan retenerse, pensando que se trata de orina. La fuente exacta de la eyaculación continúa siendo debatida por los investigadores, pero pareciera venir de la uretra (como la orina) y/o de las proximidades de las glándulas de Skene, aunque el debate promete continuar.



¿Todas pueden eyacular?

Podrías desear enseñar a tu pareja a eyacular, o podrías querer hacerlo tú misma. Como ocurre en toda exploración relacionada a la experiencia del sexo, deberías trabajar a dicho fin, pero no convertirlo en tu objetivo único, generando presiones innecesarias y decididamente negativas. Asimismo, no se sabe a ciencia cierta si todas las mujeres son capaces de eyacular, de modo que si tu pareja no puede, lo mejor es no preocuparte —y continuar intentándolo de tanto en tanto—.

¿Cómo se siente?

Como hemos dicho antes, la eyaculación proviene de la uretra y/o de las glándulas de Skene, así que se siente algo muy parecido a la orina.

¿Dónde hacerlo?

Finalmente, recuerda que los mejores sitios para intentar una eyaculación son la ducha o la tina, en el agua o cerca de la misma, o sobre algunas sábanas antiguas o gastadas que no te importaría mojar.


Tip final

Más allá de aquellos que aman la “lluvia dorada” (el fetiche de orinar a otras personas o ser orinados), son muchos los que no se sienten a gusto corriendo el riesgo de orinar a su pareja sexual o el escenario de la relación. En este sentido, podría ser buena idea otorgarte u otorgar a tu pareja cierta privacidad para comprender esta función del cuerpo —cuando menos, permitirse experimentar y jugar con la posibilidad y no sentir aversión ante la misma.

sábado, 5 de septiembre de 2009

DESINFLAMA LOS OJOS



¿Amaneciste con los ojos inflamados?, Te tenemos un remedio muy eficaz para acabar con las bolsas.

Prepara una taza de té verde y agrega el líquido en un recipiente par hacer cubitos de hielo en el congelador.

Así cuando los necesites no requieres más que sacarlos del refrigerador, envolver un cubito en una toalla y colocarlo sobre los ojos cerrados; transcurridos 10 minutos, retira y ve los favorables resultados.

miércoles, 26 de agosto de 2009

La anorgasmia femenina, parte 2



Dicho de otra forma: en todo orgasmo femenino intervienen, en cuanto a la recepción de los estímulos, tanto la vagina como la zona clitoridiana, y en la faz de la respuesta motora siempre se dan contracciones vaginales, amén de las reacciones corporales extragenitales y las emocionales. Por lo tanto, los criterios emanados del psicoanálisis (aclarando que muchos psicoanalista abandonaron esta postura) sobre la supuesta madurez del orgasmo logrado por la penetración, ya no se pueden sostener. Se considera normal tener orgasmos, con independencia de la vía de estimulación y excitación a la que esa mujer y su pareja recurran.

¿Cuáles son las causas de la falta de orgasmo en la mujer?

Las causas de las disfunciones sexuales femeninas son de origen variado y múltiples factores pueden coexistir para producirlas. Aunque a veces se piense lo contrario, las causas físicas no suelen ser las más frecuentes. Claro que enfermedades neurológicas o metabólicas graves (problemas hormonales, hipotiroidismo, diabetes avanzadas), los tumores, las operaciones vividas como castratorias o mutilantes, pueden afectar la respuesta orgásmica, al igual que ciertos fármacos (narcóticos, antidepresivos y antipsicóticos, sedantes), pero lo más frecuente es ver la incidencia de factores situacionales como, por ejemplo, la estimulación inadecuada por parte del varón: las mujeres no siempre se excitan con el mismo estímulo, ni en el mismo lugar ni con la misma posición. Y, lo que es más digno de rescatar, no siempre se excitan y estimulan como el varón cree que ellas lo logran. Es el famoso yo creía que a ella le gustaba... Muchas veces una pareja en la cual la mujer no termina está encubriendo una relación deficiente y pobre.
Es cierto que la mayor parte de los antidepresivos (no todos) producen un retardo orgásmico (a veces disminuyendo el deseo sexual y la lubricación vaginal) pero esto tiene solución – lo que explicamos en otro artículo - y no por ello los pacientes de ambos sexos tienen que abandonar su tratamiento psicofarmacológico.

¿La mala comunicación puede ser una de las causas?

Por cierto que sí, una de las causas puede ser la escasa comunicación, ya que muchas personas creen que todo se tiene que dar espontáneamente y que nada hay que hablar sobre lo que a cada uno le pasa: esto puede ser lesivo para la sexualidad. Si alguien se entiende a la perfección sin hablar bienvenido sea, pero si no, ¿van a tener que quedar en silencio, penando por ello?
Es indudable que también tienen mucho que ver las actitudes machistas y un marco de represión familiar y educativa, en el que nunca se explica a los jóvenes ni a los adultos cómo es la respuesta sexual fisiológica.
También hay que destacar la incapacidad de ciertas mujeres de abandonarse a las sensaciones placenteras y estar pendientes de si van a terminar o no, de allí que muchas finjan el orgasmo, lo que les crea una situación muy tensionante y poco grata.

¿No es mejor fingir el orgasmo, antes que quedar mal frente a los varones?

Fingir los orgasmos condena a una mujer a seguir haciéndolo y a no poder gozar, ya que está más pendiente de la escena que tienen que dramatizar que de su propia entrega al placer orgásmico. Para ella es más importante que él se sienta varón por producirle el orgasmo que su propio goce. Podríamos decir que para poder empezar a tener la posibilidad de orgasmar - si cabe el neologismo- : hay que dejar atrás la actuación y los fingimientos.

¿Hay causas psicológicas concretas que produzcan estos problemas?

Habría que mencionar las causas psicológicas más profundas como:

Conflictos edípicos

Duelos de seres queridos

Fobias sociales y sexuales (fobia a la penetración, a los genitales)

Ataques de pánico

Antecedentes de abuso sexual o violación

Depresión

Esquizofrenias y enfermedades bipolares

Personalidades obsesivas

Muchos de estos problemas pueden haber sido gestados en la infancia pero otros son más actuales, o situacionales; sin olvidarnos las llamadas causas vinculares que se manifiestan en desavenencias serias en la relación de pareja. Por ejemplo: el estar con alguien que sea eyaculador precoz puede ser una de las causas de que esa mujer no sea orgásmica: ¡simplemente el varón no le da tiempo!

¿Existe el miedo a sentir el orgasmo?

Mi novia tiene dificultades para llegar; arriba a un punto donde la tensión sube pero no puede seguir subiendo y se queda ahí. Entonces se asusta y se queda ahí y paramos de hacer el amor. ¿Cuál sería la solución?

Hay algo de cierto en lo que cuenta este joven de que su novia se asusta e inhibe el orgasmo. Una paciente refería que, después de su primera vivencia orgásmica, que fue muy intensa, tuvo una crisis de angustia, derivada de una educación familiar donde el placer era pecado pero donde, a la vez, se vivían situaciones promiscuas. A partir de allí no volvió a tener orgasmos y comenzó a fingirlos por temor a que sus compañeros la dejaran. Es interesante destacar que ella logró recuperarlo – me decía– por la masturbación. El círculo era perfecto: ella no le pedía a sus compañeros que la estimularan en forma adecuada por estar pendiente de darles el orgasmo; como consecuencia no podía integrarse a sus propias sensaciones placenteras. Como este caso hemos visto otros similares con miedos diversos –ante la posibilidad del orgasmo-, que transcribiremos con palabras de esas mujeres:

A caer en la prostitución

A descontrolarme

A volverme loca

A ser una perdida

A que mi pareja me vea como a una cualquiera

A orinarme

A entregarme demasiado y quedar esclava de ese varón

Por último, sin excluir otros temores (a ser dañada y lastimada por la penetración, a sentir dolor, a ser desgarradas), la Dra. Helen Kaplan hablaba del miedo al éxito, que desgraciadamente se ve mucho y en distintas áreas. Freud diría: son esas personas que fracasan al triunfar, los que fracasan con el éxito.

¿No será que a muchos varones les importa poco el placer de la mujer?

Obviamente, esos varones a los que no les importa si la mujer goza o no, que llegan a sostener incluso que el orgasmo en las mujeres no es tan importante (recuerdo uno de ellos que decía: “en la mujer terminar no es necesario porque ella tiene la descarga de la menstruación”!!), se centran en su propio placer genital: “con tal de que yo termine y ella emita un par de gemidos”, nos decía un conocido Don Juan.
Así esta situación se va perpetuando en el tiempo, impidiendo el goce de la mujer. La paciente que citaba antes, a partir de reconocer mejor sus zonas erógenas y de revalorizarse como persona, pudo comenzar a pedirle a su compañero una mejor y mayor estimulación. Esto muestra que el orgasmo nunca “se pierde” del todo y que si las condiciones son favorecedoras puede volver a experimentarse: no es cierto que una mujer “esté perdida para siempre”, ni que sea hereditario.
Hay varones que le imponen a la pareja la obligación del orgasmo y para colmo de la manera que ellos creen que es la mejor: usualmente con la penetración y él en posición superior. Es muy común la consulta de las parejas que me dicen, por ejemplo: “venimos porque mi mujer tiene anorgasmia vaginal, yo la penetro y ella no termina”, o “¿cómo es posible que ella no termine de esa manera?, todas las mujeres que conocí antes terminaban cuando las penetraba” (en esos momentos pienso: “¿cuántas habrán fingido sus orgasmos?”; no aceptan que pueda haber otras formas de estimulación más eficaces que “su gran falo erecto”. De esta manera, ambos van a cada encuentro sexual esperando que ella le conceda el beneficio del orgasmo logrado de una manera rutinaria y empobrecida. Este es otro tema que vale la pena destacar: el de la rutina, el acostumbramiento, la falta de variantes y el menosprecio o subestimación de otras formas de juego coital.

Un ejemplo clínico

Antes que nada quiero decir que, cuando se consignan casos clínicos, siempre doy datos cambiados para que nadie pueda reconocer de quienes se trata, salvo la identificación con la problemática.
Raúl y Silvia llevan ocho años de matrimonio y, a pesar de que tienen una buena relación de pareja en otros aspectos, el sexo se ha ido convirtiendo en una dificultad cada vez más seria, lo que los lleva a pedir consultas con dos terapeutas de pareja, sin encontrar solución. Él dice: “mi esposa no llega al orgasmo porque yo tengo eyaculación precoz; me pregunta a mí cómo es y no sé explicárselo”. Ella podía excitarse y tenía mucha lubricación pero, a pesar de los diferentes intentos, nunca llegaba al clímax por ningún tipo de estimulación. Raúl se ponía “tenso y nervioso” por esto y eyaculaba cada vez más precozmente, inclusive sin penetrarla.
En este caso se articulan varias situaciones que establecen una complementación negativa: ambos padecen una disfunción sexual y se sienten alternativamente culpables y responsables de la infelicidad sexual de la pareja y, en el caso citado, se daba esta crisis en un marco de amor y respeto mutuos. Se podría plantear cuál es el comienzo de esta problemática: ¿es la eyaculación precoz de Raúl que trae aparejada la anorgasmia de Silvia?, o ¿es la disfunción de ella que lo exige a él y le produce niveles de ansiedad cada vez mayores? Tal vez ellos, como en tantos otros, traían un bagaje previo de conflictos en el área sexual que se potenciaron mutuamente.

¿Cómo son los tratamientos de la anorgasmia femenina?

El eje central del tratamiento de las anorgasmias son las llamadas Terapias Sexuales, psicoterapias focalizadas, breves y de resolución sintomática. El objetivo principal de estos tratamientos es lograr que la mujer se entregue a la experiencia sexual sin temores ni culpa, cambiando el sistema sexual en la que se mueve. A nivel vivencial, la Terapia intenta crear un ambiente no exigente, relajado y sensual, que permita el natural transcurrir de su respuesta sexual. Se alienta a la pareja (a veces con ejercicios a realizar fuera del ámbito del consultorio) para lograr comunicarse abiertamente sus sensaciones y deseos y se prescriben tareas que ambos deberán realizar en su casa. Con esto se logra eliminar los obstáculos inmediatos que se oponen a un buen funcionamiento sexual.
Muchas veces me preguntan sobre el uso de los vibradores para aumentar el estímulo y para esto no hay una respuesta unívoca: hay mujeres y varones (especialmente estos) que lo rechazan y en otros casos he visto que recién con su uso pudieron llegar al orgasmo. La objeción habitual es que puede quedar adicta al vibrador y que va a reemplazar al compañero. Ninguno de estos casos se suelen dar en la práctica.

¿Estos tratamientos excluyen la psicoterapia?

Muy por el contrario suelen complementarse, justamente para resolver otros problemas más profundos y antiguos: conflictos de la infancia, escenas infantiles de abuso sexual, fobias, depresión, y trastornos de la personalidad, ameritan un abordaje múltiple; en estos casos se necesitan sumar esfuerzos para resolver el problema.
Es llamativo ver que algunos de los pacientes, de ambos sexos, que están bajo tratamiento sexológico, son derivados por sus mismos psicoterapeutas con quienes además trabajan sobre otras conflictivas.

¿Hay medicaciones para tratar las anorgasmias?

Si es un cuadro de fobia, depresión, esquizofrenia, o ataque de pánico, necesita ser medicada para controlar esas patologías.

Si hay un déficit en la lubricación vaginal, será necesario el uso de un lubricante íntimo con las siguientes características:

Que no sea maloliente

Que no irrite la vagina ni le cambie el PH (el grado de acidez) del medio

Que no abra los poros del profiláctico (por eso se desaconsejan la vaselina, lanolina o cremas que las contengan)

Que no manche

Actualmente se está investigando el uso del sildenafil, conocido como Viagra, ya que los cuerpos cavernosos del clítoris tienen una estructura similar a los del pene. Se piensa que este medicamento podría aumentar la sensibilidad y la vasocongestión vulvar y vaginal. Esto se encuentra en plena etapa de investigación pero nosotros hemos visto mujeres anorgásmicas que mejoraban su respuesta sexual con el uso de este medicamento usado con notable eficacia en la disfunción eréctil del varón.
Como conclusión diré que un gran porcentaje de las mujeres anorgásmicas se ven favorecidas por los modernos tratamientos sexológicos (breves, focalizados, económicos) obteniendo la posibilidad de llegar al clímax sin culpas ni inhibiciones, enriqueciendo su vida erótica y amorosa.

viernes, 21 de agosto de 2009

LA CODEPENDENCIA, PARTE I



La codependencia es un trastorno producto del entorno en el que hemos crecido y en el que nos han educado. La persona que es codependiente sufre por cosas por las que realmente no le corresponde sufrir, monopoliza el sufrimiento ajeno y lo hace suyo, al mismo tiempo que se olvida de sus verdaderos problemas, los propios.

En la práctica soy codependiente cuando yo pienso que soy responsable de los pensamientos, los sentimientos y las acciones del otro, y pienso que el otro es responsable de mis pensamientos, mis sentimientos, y mis acciones. Hay cierta confusión o mezcla de identidades en una relación codependiente. Un codependiente no sabe dónde termina él, y dónde empieza la otra persona.

Se establece la codependencia con “otra persona” que puede ser un niño o un mayor, con quien estamos vinculados afectivamente (hijos, maridos, esposas, amante, abuelos, padres, hermanos, amigos, etc.) que pueden ser alcohólicos, drogadictos, que padezcan enfermedades físicas o mentales, anoréxicos o con desordenes alimenticios, etc.

Es la manera en que permitimos que la conducta de otra persona nos afecte y en la forma en que tratarmos de tratarla a ella: los cuidados obsesivos, controladores, “ayudadores”, en la baja autoestima que raya en el odio hacia uno mismo, en la auto represión, en la abundancia de ira y de culpa, en la peculiar dependencia de gente peculiar, en la atracción por y en la tolerancia de lo bizarro, en el estar centrado en otro que conduce al abandono de uno mismo, en problemas de comunicación y de intimidad.

Existen múltiples definiciones de codependencia entre ellas:

“La Codependencia es una conducta adictiva, caracterizada por el control o la focalización obsesiva en las necesidades y dificultades de la vida de otras personas, en desmedro de la atención de las necesidades y del cuidado de la propia persona”.

“Una persona codependiente es aquella que ha permitido que la conducta de otra persona la afecta y que esta obsesionada por controlar la conducta de la misma.”

“La codependencia es una modalidad de comportamiento vincular que conlleva un alto nivel de estrés. Las enfermedades tanto de carácter orgánico como emocional quedan asociadas tanto al sufrimiento padecido dentro del vínculo como al descuido y abandono de su propia persona característico de la personalidad codependiente.”

“La codependencia es un modo de satisfacer las necesidades que no satisface las necesidades. La vida del codependiente es una continua obsesión y preocupación por los problemas de otra persona.”



Es una enfermedad familiar. Entonces cada familiar requiere de la recuperación para romper el ciclo vicioso de adicción generacional.

La conducta codependiente está enquistada en la sociedad a la que pertenecemos y en nuestro entorno familiar, porque es de ahí de donde nosotros la hemos aprendido y terminado aceptando como un comportamiento correcto.

Muchas veces queda enmascarada dentro del “ser buenas personas”, “un buen hijo”, “una buena madre”… lo cual hace que sigamos estancados en una forma de pensar, sentir y comportarnos que nos hace sufrir inútilmente y que no nos hace ser mejores personas.

Es también importante señalar que la codependencia puede afectar sólo a una parcela de nuestra vida, podemos tener un comportamiento correcto en el trabajo, socialmente o con los amigos, y que sin embargo nuestra faceta codependiente sólo se desate en la vida familiar o en las relaciones de pareja.

Pasamos nuestra vida rescatando a las personas que nos rodean.

Rescatar, consiste en hacer cosas por los demás que son perfectamente capaces de hacer por si mismos y que probablemente deberían estar haciendo. En las palabras de Scott Egleston, a quien Melody Beattie cita en su libro:


“(…) rescatamos cada vez que nos hacemos cargo de las responsabilidades de otro ser humano, de los pensamientos, los sentimientos, las decisiones, la conducta, el crecimiento, el bienestar, los problemas o el destino de otra persona”.

sábado, 15 de agosto de 2009

HABLANDO DE CELULITIS




La celulitis es común, casi toda las mujeres la tenemos pero esto no la hace menos indeseada. Hay muchos rumores acerca de esta condición.

Descubre que es real y lo que no lo es.

1- La celulitis es grasa. Según la medicina la celulitis es grasa normal. Es más visible porque esta cerca de la piel.

2- La celulitis es más común en mujeres que en hombres. Pero hay hombres que la tienen.

3- Según los médicos las cremas, lociones y pociones no son efectivas contra la celulitis. Ni siquiera pueden alcanzarla porque esta bajo las capas profundas de la piel donde no penetran.

4- Pero las cremas aumentan la circulación en esta área y esto puede ayudar. También algunas cremas hacen que se inflame la piel y se vea mas pareja mientras dura el efecto de la misma, por lo que en este sentido ayudan aunque no la eliminen.

5- La celulitis es probablemente genética, hay muchas personas con sobrepeso que no la tienen y muchas flacas que la tienen. Pero si la persona tiene celulitis y engorda esta aumentará. Por esta razón al bajar el nivel de grasa en el cuerpo (adelgazar) la celulitis baja.

6- Un cuerpo flácido hace que la celulitis sea más visible. Un cuerpo firme con buen tono muscular la hace menos notoria. Esto es porque la flacidez se puede confundir con más celulitis. Pero el ejercicio no la hace desaparecer por completo.

Los mejores ejercicios son los que tonifican los músculos sobre todo en las áreas donde se sufre de celulitis. Si hay sobrepeso se necesita también de ejercicio cardiovascular.

7- Muchas personas aseguran que los masajes contra la celulitis ayudan porque movilizan la grasa y la redistribuyen.

8- Según testimonios la mesoterapia también ayuda a disminuirla (mientras se esta en tratamiento). No hay estudios serios sobre su efectividad.

9- Si la piel esta bronceada la celulitis se nota menos.

10- La endermologia y otros tratamientos médicos pueden mejorarla pero no la eliminan y puede regresar una vez termina el tratamiento. Se trata de controlarla no de eliminarla. Pero cada día hay mas tratamientos y la esperanza no se pierde de un día tener una solución.

11- La liposucción no ayuda a mejorar la celulitis según estudios

12- Según algunos estudios si la persona fuma y deja de hacerlo la celulitis puede mejorar.

13- Al pasar los años la piel de pone mas delgada y con esto la celulitis se hace mas aparente.

14- Aunque el agua es saludable no hay evidencia que el tomar mucho agua ayude a eliminar o mejorar la celulitis.