sábado, 3 de octubre de 2009

LA CODEPENDENCIA, PARTE 2



La codependencia se puede entender como una cierta adicción a las personas, nuestra “droga” por así decirlo, son las personas que dejan que desempeñemos nuestro rol favorito, tanto es así que nosotros pasamos a ser controlados por esa necesidad de reafirmarnos con ese comportamiento.

El intento de controlar y dirigir el cambio de las personas, nos hace que quedemos a merced de éstas. El controlador pasa a ser controlado. Y si ya de por si es malo ser controlado por alguien, aun es peor ser controlado por la enfermedad de una persona (física o mental), ya sea el alcoholismo, diversas drogas, la ludopatía o un desorden de alimentación.

Llegado un momento, la vida del codependiente se convierte en una pesadilla, en algo inmanejable, en una obsesión y preocupación continúa por los problemas de otra persona, se llega a pensar que estás al borde de la locura. Llegado un momento lo mejor que te puede pasar es que la situación se descontrole, ya que sólo así llegas a ser consciente de tu necesidad de cambiar, de evolucionar… de buscar el camino correcto hacia una vida mucho más plena y feliz que antes.Cuales son los síntomas de la Codependencia? La codependencia se caracteriza por una serie de síntomas tales como:

1.- Dificultad para establecer y mantener relaciones intimas sanas
2.- Congelamiento emocional

3.- Perfeccionismo
4.- Necesidad obsesiva de controlar la conducta de otros

5.- Conductas compulsivas

6.- Sentirse sobreresponsables por las conductas de otros

7.- Profundos sentimientos de incapacidad

8.- Vergüenza tóxica

9.- Auto imagen negativa

10.- Dependencia de la aprobación externa

11.- Depresión

12- Limites débiles

13 – Control

14 – Negación

15 – Falta de confianza

16 – Ira

17 – Problemas sexuales

18 – Represión

19 – Obsesión

20 – Compromiso excesivo

21 – Miedo a cometer errores

Ver rasgos de tu personalidad y de tu forma codependiente de comportarte es el principio del camino. Posteriormente vendrá lo más duro, dejar de comportarnos como un codependiente, para ellos es necesario que en lugar de echarle la culpa a los demás de lo que nos pasa, llevemos a cabo una autocrítica cariñosa a nuestro comportamiento cotidiano, asumir nuestra parte de responsabilidad y tomar la determinación de ayudarnos a nosotros mismos.

Es un proceso lento, con muchas recaídas, porque no hay que olvidar que el comportamiento codependiente en un principio nos hace feliz, nos crea la ilusión de que conseguimos algo. Poco a poco uno se va sintiendo mucho mejor, más equilibrado y más fuerte. Con esfuerzo y empeño se consiguen adquirir los nuevos recursos que nos ayudaran a lidiar con el día a día de una manera más racional, entendiendo el ritmo de la vida, el momento en el que estamos y en el que están los que nos rodean… y lo más importante progresivamente nos conseguimos liberar de la pesada carga que supone intentar cambiar y controlar a las personas que nos rodean o amamos.

Es importante para la recuperación una terapia adecuada, el apoyo y trabajo grupal (grupos de 12 pasos) dedicado a este tema.

Sólo Por Hoy

Sólo Por Hoy trataré de pasar el día, sin esperar resolver el problema de toda mi vida en un momento.

Sólo Por Hoy seré feliz. Esa verdad que dijo Abraham Lincoln: ”Casi todo el mundo es tan feliz como se lo propone”, hoy lo pondré en practica.

Sólo Por Hoy me ajustaré a lo que es, sin tratar de amoldar la realidad a mis deseos. Tomaré la vida “como venga” y me adaptaré a ella.

Sólo Por Hoy trataré de soltar las riendas y entregárselas a mi Poder Superior, dejaré de querer controlar los acontecimientos como si todos fueran mi responsabilidad.

Sólo Por Hoy tendré un programa a seguir. Trataré de desprenderme de dos plagas: La Prisa y La Indecisión.

Sólo Por Hoy seré agradable. Me mostraré lo mejor que pueda, vestiré apropiadamente, hablaré en voz baja, actuaré cortésmente, trataré de no criticar, de no encontrarle faltas a nadie ni a nada y trataré de no superar ni dirigir a nadie más que a mi mismo.

Sólo Por Hoy me tomaré media hora de calma para mi mismo, estaré sin tensión. En algún momento, durante esa media hora, trataré de pensar en una mejor perspectiva para mi vida.

Sólo Por Hoy no tendré miedo. No sentiré miedo de disfrutar de lo que es bello y creeré que soy merecedor de las bondades de la vida.

Sólo Por Hoy trabajaré incansablemente en mi recuperación teniendo como meta mi crecimiento personal y la Paz Interior.

sábado, 26 de septiembre de 2009

LA AUTOESTIMA



La salud emocional suele dejarse de lado, sobre todo porque los síntomas no son tan evidentes como un dolor de cabeza. Si tu estado de ánimo no está bien, a la larga no tendrás éxito en nada, incluyendo tu salud física.

Es una pregunta que se responde con hechos y conductas, más que con palabras. Cuánto te quieres se refleja en tus relaciones de pareja, en tus decisiones personales, en tu imagen y hasta en tu salud física.

¿Cuánto te preocupas por tu salud, cuántas decisiones tomas por ti misma y no por los demás, cuánto te arreglas para sentirte bien y no por complacer a otros? ¿Por cuánto tiempo has tolerado una relación destructiva?

La autoestima es básica para la sobrevivencia y las relaciones con los demás. Tenerla deteriorada puede significar estados emocionales graves que se traduzcan en problemas de salud física, como migraña, gastritis, colitis y otros trastornos llamados sicosomáticos o generados por las emociones, explica la psicóloga Guadalupe de Zaghini.

Por eso, el concepto que tengas de ti misma no solo afecta tu vida, sino a quienes te rodean.

Nadie nace con la autoestima ideal. Se construye a partir de las experiencias desde la infancia; pero también es dinámica y se va fortaleciendo o disminuyendo en cada etapa de la vida.

“autoestima es la correcta apreciación de uno mismo”, define la psicóloga. “De los papás o los cuidadores depende, en principio, el valor que la persona va dándose a sí misma”, agrega.

Si la comparamos en términos físicos con el funcionamiento del cuerpo, es la sangre de tu sobrevivencia social. Influye desde el éxito laboral, académico y de pareja, hasta el modo en cómo educas a tus hijos.

Existen síntomas que pueden indicarte si tu autoestima no está bien. De Zaghini menciona, además de problemas en las relaciones sociales, la depresión, las inseguridades y los miedos, pero también las enfermedades físicas que ya mencionamos.

Una mujer con baja autoestima no se considera bonita, inteligente o capaz, aunque los demás se lo repitan. Puede ser que abandone por completo su apariencia física o, por el contrario, pretenda combatir su inseguridad sobresaliendo por su imagen, aunque por dentro se sienta vacía.

Mientras que las mujeres suelen dar estos signos, los hombres compensan su inseguridad y baja estima con agresividad y conductas negativas, como querer sobresalir sin importar afectar a los demás.

“Los hombres con baja autoestima tratan de compensar su problema maltratando a su pareja”, afirma la psicóloga. De este modo, buscan mujeres con baja autoestima para ejercer su poder sobre ellas y sentirse superiores.

Analízate
Si te estás preguntando si tu autoestima no es sana, la psicóloga recomienda realizar un análisis propio. Te ayudará escribir en un diario las cosas que te pasan, cómo te sientes respecto a ellas y qué haces para cambiar lo que no te gusta.

Tener una autoestima baja no es una cosa poco común. Así que si es tu caso, en lugar de avergonzarte o negarlo, busca soluciones. Anota también tus habilidades. “Como si uno se quisiera vender y estuviera haciendo un anuncio de publicidad. Ahí definitivamente uno reconoce lo más positivo”, aconsejó Zaghini.

Pide a tus seres queridos que te digan tus características positivas. Verás que tienes más de las que crees. Hazlo en las diferentes dimensiones de la autoestima. La física, cómo te ves; la social, cómo te percibes en un entorno social; la académica, qué tan capaz e inteligente te consideras.

Si concluyes que tienes debilidades en alguna o varias, trata de mejorar. Puedes apoyarte en un psicólogo, en tu líder espiritual y en tus seres queridos.

viernes, 18 de septiembre de 2009

CONSEJOS POR SI TE VAS A PINTAR EL CABELLO POR PRIMERA VEZ



Los tintes de cabello transforman nuestro look, pero si los usas por primera vez ten estos tips en consideración antes de teñirte.

Preguntas antes de pintarte el cabello por primera vez

¿Que colores me quedaran bien y me gustan?
¿Cuáles son las ventajas y desventajas?
¿Me lo hago en casa o en el salón?
¿Qué cuidados necesitare tener después de pintarme el pelo?
¿Soy muy joven para hacerme un tinte?

Algunas consideraciones

1- Si te gusta tu cabello

Si te gusta la textura de tu cabello piensa que al pintarlo la textura probablemente cambiara.

2- El cabello envejece más rápido

El cabello también envejece tal como la piel. El pelo se vuelve mas fino, escaso y delicado con la edad. Al pintarlo envejece más rápido. Si eres muy joven ten esto en consideración.

3- Evita cambios radicales la primera vez

Prefiere los rayitos o iluminaciones al tinte completo y evita los cambios drásticos de color especialmente si requieren decoloración previa. Todo cambio a más de dos tonos más claro que tu color natural podría requerir decoloración para obtener buenos resultados.

4- Tinte permanente

Prefiere un tinte que no sea permanente, de manera que sino te gusta se desaparecerá poco a poco al lavarlo. Leer antes de pintarte el cabello.

5- Salón o casa

Es preferible que la primera vez te hagas un tinte profesional y no en la casa. Esto es especialmente importante si tienes el cabello largo o quieres un color muy claro u oscuro.

6- No creas la publicidad

Hay algunos anuncios medios mentirosos que dicen que el tinte te acondicionara el pelo. Todo tinte daña el cabello y no hay tintes en estos momentos totalmente naturales es mas son muy malos. El único tinte natural es la henna natural la cual solo pinta de rojo, en un tono poco favorecedor.

Los tintes más naturales que son vendidos en tiendas naturales tienen muy pocos colores y no son tan naturales.

7- Después del tinte

Protege tu cabello del sol y el cloro para que dure más tiempo y usa un buen acondicionador para humectar tu cabello. Después del tinte tu cabello requerirá más cuidados.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Video: chicos sexys 2009

domingo, 13 de septiembre de 2009

LA EYACULACION FEMENINA



Un misterio incluso mayor al orgasmo femenino es, sin dudas, la eyaculación femenina. Si bien son frecuentes las historias que escuchamos de amigas que pueden eyacular o amigos que han estado con mujeres que eyaculan, lo cierto es que la mayoría de nosotros nunca hemos experimentado dicha situación.

A la hora de describir la eyaculación femenina, las respuestas suelen ser bastante parecidas: “Es líquida, es clara, y sale a chorros”. Más allá de esto, los otros detalles siempre han sido poco precisos.

¿Qué es la eyaculación femenina?

Comencemos por comprender cómo está compuesta la eyaculación. Los principales cuatro ingredientes son: glucosa, fosfatasa ácida prostática (una enzima que es característica del componente prostático del semen), urea, y creatinina. Los últimos dos ingredientes se encuentran comúnmente en la orina, pero en menores cantidades que en la orina. En consecuencia, podemos decir que hay algo de orina en la eyaculación. Algunos estudios concluyen que la eyaculación de algunas mujeres se parece más a la orina, mientras que en otras tiene el aspecto del fluido prostático. Hasta que se pueda responder esta pregunta con absoluta precisión, lo adecuado será decir que la eyaculación tiene un poco de las dos. En cuanto a la cantidad, ésta puede variar desde algunas gotas hasta una verdadera ducha.



¿De dónde viene la eyaculación femenina?

Existen varias teorías al respecto, pero la más consensuada dice que la eyaculación femenina es una consecuencia de la estimulación del punto G. Cuando el punto G es estimulado por un período de tiempo, el tejido esponjoso que conforma esta área se llena de fluido.



Las mujeres que pueden eyacular, con frecuencia, intentan retenerse, pensando que se trata de orina. La fuente exacta de la eyaculación continúa siendo debatida por los investigadores, pero pareciera venir de la uretra (como la orina) y/o de las proximidades de las glándulas de Skene, aunque el debate promete continuar.



¿Todas pueden eyacular?

Podrías desear enseñar a tu pareja a eyacular, o podrías querer hacerlo tú misma. Como ocurre en toda exploración relacionada a la experiencia del sexo, deberías trabajar a dicho fin, pero no convertirlo en tu objetivo único, generando presiones innecesarias y decididamente negativas. Asimismo, no se sabe a ciencia cierta si todas las mujeres son capaces de eyacular, de modo que si tu pareja no puede, lo mejor es no preocuparte —y continuar intentándolo de tanto en tanto—.

¿Cómo se siente?

Como hemos dicho antes, la eyaculación proviene de la uretra y/o de las glándulas de Skene, así que se siente algo muy parecido a la orina.

¿Dónde hacerlo?

Finalmente, recuerda que los mejores sitios para intentar una eyaculación son la ducha o la tina, en el agua o cerca de la misma, o sobre algunas sábanas antiguas o gastadas que no te importaría mojar.


Tip final

Más allá de aquellos que aman la “lluvia dorada” (el fetiche de orinar a otras personas o ser orinados), son muchos los que no se sienten a gusto corriendo el riesgo de orinar a su pareja sexual o el escenario de la relación. En este sentido, podría ser buena idea otorgarte u otorgar a tu pareja cierta privacidad para comprender esta función del cuerpo —cuando menos, permitirse experimentar y jugar con la posibilidad y no sentir aversión ante la misma.

sábado, 5 de septiembre de 2009

DESINFLAMA LOS OJOS



¿Amaneciste con los ojos inflamados?, Te tenemos un remedio muy eficaz para acabar con las bolsas.

Prepara una taza de té verde y agrega el líquido en un recipiente par hacer cubitos de hielo en el congelador.

Así cuando los necesites no requieres más que sacarlos del refrigerador, envolver un cubito en una toalla y colocarlo sobre los ojos cerrados; transcurridos 10 minutos, retira y ve los favorables resultados.

miércoles, 26 de agosto de 2009

La anorgasmia femenina, parte 2



Dicho de otra forma: en todo orgasmo femenino intervienen, en cuanto a la recepción de los estímulos, tanto la vagina como la zona clitoridiana, y en la faz de la respuesta motora siempre se dan contracciones vaginales, amén de las reacciones corporales extragenitales y las emocionales. Por lo tanto, los criterios emanados del psicoanálisis (aclarando que muchos psicoanalista abandonaron esta postura) sobre la supuesta madurez del orgasmo logrado por la penetración, ya no se pueden sostener. Se considera normal tener orgasmos, con independencia de la vía de estimulación y excitación a la que esa mujer y su pareja recurran.

¿Cuáles son las causas de la falta de orgasmo en la mujer?

Las causas de las disfunciones sexuales femeninas son de origen variado y múltiples factores pueden coexistir para producirlas. Aunque a veces se piense lo contrario, las causas físicas no suelen ser las más frecuentes. Claro que enfermedades neurológicas o metabólicas graves (problemas hormonales, hipotiroidismo, diabetes avanzadas), los tumores, las operaciones vividas como castratorias o mutilantes, pueden afectar la respuesta orgásmica, al igual que ciertos fármacos (narcóticos, antidepresivos y antipsicóticos, sedantes), pero lo más frecuente es ver la incidencia de factores situacionales como, por ejemplo, la estimulación inadecuada por parte del varón: las mujeres no siempre se excitan con el mismo estímulo, ni en el mismo lugar ni con la misma posición. Y, lo que es más digno de rescatar, no siempre se excitan y estimulan como el varón cree que ellas lo logran. Es el famoso yo creía que a ella le gustaba... Muchas veces una pareja en la cual la mujer no termina está encubriendo una relación deficiente y pobre.
Es cierto que la mayor parte de los antidepresivos (no todos) producen un retardo orgásmico (a veces disminuyendo el deseo sexual y la lubricación vaginal) pero esto tiene solución – lo que explicamos en otro artículo - y no por ello los pacientes de ambos sexos tienen que abandonar su tratamiento psicofarmacológico.

¿La mala comunicación puede ser una de las causas?

Por cierto que sí, una de las causas puede ser la escasa comunicación, ya que muchas personas creen que todo se tiene que dar espontáneamente y que nada hay que hablar sobre lo que a cada uno le pasa: esto puede ser lesivo para la sexualidad. Si alguien se entiende a la perfección sin hablar bienvenido sea, pero si no, ¿van a tener que quedar en silencio, penando por ello?
Es indudable que también tienen mucho que ver las actitudes machistas y un marco de represión familiar y educativa, en el que nunca se explica a los jóvenes ni a los adultos cómo es la respuesta sexual fisiológica.
También hay que destacar la incapacidad de ciertas mujeres de abandonarse a las sensaciones placenteras y estar pendientes de si van a terminar o no, de allí que muchas finjan el orgasmo, lo que les crea una situación muy tensionante y poco grata.

¿No es mejor fingir el orgasmo, antes que quedar mal frente a los varones?

Fingir los orgasmos condena a una mujer a seguir haciéndolo y a no poder gozar, ya que está más pendiente de la escena que tienen que dramatizar que de su propia entrega al placer orgásmico. Para ella es más importante que él se sienta varón por producirle el orgasmo que su propio goce. Podríamos decir que para poder empezar a tener la posibilidad de orgasmar - si cabe el neologismo- : hay que dejar atrás la actuación y los fingimientos.

¿Hay causas psicológicas concretas que produzcan estos problemas?

Habría que mencionar las causas psicológicas más profundas como:

Conflictos edípicos

Duelos de seres queridos

Fobias sociales y sexuales (fobia a la penetración, a los genitales)

Ataques de pánico

Antecedentes de abuso sexual o violación

Depresión

Esquizofrenias y enfermedades bipolares

Personalidades obsesivas

Muchos de estos problemas pueden haber sido gestados en la infancia pero otros son más actuales, o situacionales; sin olvidarnos las llamadas causas vinculares que se manifiestan en desavenencias serias en la relación de pareja. Por ejemplo: el estar con alguien que sea eyaculador precoz puede ser una de las causas de que esa mujer no sea orgásmica: ¡simplemente el varón no le da tiempo!

¿Existe el miedo a sentir el orgasmo?

Mi novia tiene dificultades para llegar; arriba a un punto donde la tensión sube pero no puede seguir subiendo y se queda ahí. Entonces se asusta y se queda ahí y paramos de hacer el amor. ¿Cuál sería la solución?

Hay algo de cierto en lo que cuenta este joven de que su novia se asusta e inhibe el orgasmo. Una paciente refería que, después de su primera vivencia orgásmica, que fue muy intensa, tuvo una crisis de angustia, derivada de una educación familiar donde el placer era pecado pero donde, a la vez, se vivían situaciones promiscuas. A partir de allí no volvió a tener orgasmos y comenzó a fingirlos por temor a que sus compañeros la dejaran. Es interesante destacar que ella logró recuperarlo – me decía– por la masturbación. El círculo era perfecto: ella no le pedía a sus compañeros que la estimularan en forma adecuada por estar pendiente de darles el orgasmo; como consecuencia no podía integrarse a sus propias sensaciones placenteras. Como este caso hemos visto otros similares con miedos diversos –ante la posibilidad del orgasmo-, que transcribiremos con palabras de esas mujeres:

A caer en la prostitución

A descontrolarme

A volverme loca

A ser una perdida

A que mi pareja me vea como a una cualquiera

A orinarme

A entregarme demasiado y quedar esclava de ese varón

Por último, sin excluir otros temores (a ser dañada y lastimada por la penetración, a sentir dolor, a ser desgarradas), la Dra. Helen Kaplan hablaba del miedo al éxito, que desgraciadamente se ve mucho y en distintas áreas. Freud diría: son esas personas que fracasan al triunfar, los que fracasan con el éxito.

¿No será que a muchos varones les importa poco el placer de la mujer?

Obviamente, esos varones a los que no les importa si la mujer goza o no, que llegan a sostener incluso que el orgasmo en las mujeres no es tan importante (recuerdo uno de ellos que decía: “en la mujer terminar no es necesario porque ella tiene la descarga de la menstruación”!!), se centran en su propio placer genital: “con tal de que yo termine y ella emita un par de gemidos”, nos decía un conocido Don Juan.
Así esta situación se va perpetuando en el tiempo, impidiendo el goce de la mujer. La paciente que citaba antes, a partir de reconocer mejor sus zonas erógenas y de revalorizarse como persona, pudo comenzar a pedirle a su compañero una mejor y mayor estimulación. Esto muestra que el orgasmo nunca “se pierde” del todo y que si las condiciones son favorecedoras puede volver a experimentarse: no es cierto que una mujer “esté perdida para siempre”, ni que sea hereditario.
Hay varones que le imponen a la pareja la obligación del orgasmo y para colmo de la manera que ellos creen que es la mejor: usualmente con la penetración y él en posición superior. Es muy común la consulta de las parejas que me dicen, por ejemplo: “venimos porque mi mujer tiene anorgasmia vaginal, yo la penetro y ella no termina”, o “¿cómo es posible que ella no termine de esa manera?, todas las mujeres que conocí antes terminaban cuando las penetraba” (en esos momentos pienso: “¿cuántas habrán fingido sus orgasmos?”; no aceptan que pueda haber otras formas de estimulación más eficaces que “su gran falo erecto”. De esta manera, ambos van a cada encuentro sexual esperando que ella le conceda el beneficio del orgasmo logrado de una manera rutinaria y empobrecida. Este es otro tema que vale la pena destacar: el de la rutina, el acostumbramiento, la falta de variantes y el menosprecio o subestimación de otras formas de juego coital.

Un ejemplo clínico

Antes que nada quiero decir que, cuando se consignan casos clínicos, siempre doy datos cambiados para que nadie pueda reconocer de quienes se trata, salvo la identificación con la problemática.
Raúl y Silvia llevan ocho años de matrimonio y, a pesar de que tienen una buena relación de pareja en otros aspectos, el sexo se ha ido convirtiendo en una dificultad cada vez más seria, lo que los lleva a pedir consultas con dos terapeutas de pareja, sin encontrar solución. Él dice: “mi esposa no llega al orgasmo porque yo tengo eyaculación precoz; me pregunta a mí cómo es y no sé explicárselo”. Ella podía excitarse y tenía mucha lubricación pero, a pesar de los diferentes intentos, nunca llegaba al clímax por ningún tipo de estimulación. Raúl se ponía “tenso y nervioso” por esto y eyaculaba cada vez más precozmente, inclusive sin penetrarla.
En este caso se articulan varias situaciones que establecen una complementación negativa: ambos padecen una disfunción sexual y se sienten alternativamente culpables y responsables de la infelicidad sexual de la pareja y, en el caso citado, se daba esta crisis en un marco de amor y respeto mutuos. Se podría plantear cuál es el comienzo de esta problemática: ¿es la eyaculación precoz de Raúl que trae aparejada la anorgasmia de Silvia?, o ¿es la disfunción de ella que lo exige a él y le produce niveles de ansiedad cada vez mayores? Tal vez ellos, como en tantos otros, traían un bagaje previo de conflictos en el área sexual que se potenciaron mutuamente.

¿Cómo son los tratamientos de la anorgasmia femenina?

El eje central del tratamiento de las anorgasmias son las llamadas Terapias Sexuales, psicoterapias focalizadas, breves y de resolución sintomática. El objetivo principal de estos tratamientos es lograr que la mujer se entregue a la experiencia sexual sin temores ni culpa, cambiando el sistema sexual en la que se mueve. A nivel vivencial, la Terapia intenta crear un ambiente no exigente, relajado y sensual, que permita el natural transcurrir de su respuesta sexual. Se alienta a la pareja (a veces con ejercicios a realizar fuera del ámbito del consultorio) para lograr comunicarse abiertamente sus sensaciones y deseos y se prescriben tareas que ambos deberán realizar en su casa. Con esto se logra eliminar los obstáculos inmediatos que se oponen a un buen funcionamiento sexual.
Muchas veces me preguntan sobre el uso de los vibradores para aumentar el estímulo y para esto no hay una respuesta unívoca: hay mujeres y varones (especialmente estos) que lo rechazan y en otros casos he visto que recién con su uso pudieron llegar al orgasmo. La objeción habitual es que puede quedar adicta al vibrador y que va a reemplazar al compañero. Ninguno de estos casos se suelen dar en la práctica.

¿Estos tratamientos excluyen la psicoterapia?

Muy por el contrario suelen complementarse, justamente para resolver otros problemas más profundos y antiguos: conflictos de la infancia, escenas infantiles de abuso sexual, fobias, depresión, y trastornos de la personalidad, ameritan un abordaje múltiple; en estos casos se necesitan sumar esfuerzos para resolver el problema.
Es llamativo ver que algunos de los pacientes, de ambos sexos, que están bajo tratamiento sexológico, son derivados por sus mismos psicoterapeutas con quienes además trabajan sobre otras conflictivas.

¿Hay medicaciones para tratar las anorgasmias?

Si es un cuadro de fobia, depresión, esquizofrenia, o ataque de pánico, necesita ser medicada para controlar esas patologías.

Si hay un déficit en la lubricación vaginal, será necesario el uso de un lubricante íntimo con las siguientes características:

Que no sea maloliente

Que no irrite la vagina ni le cambie el PH (el grado de acidez) del medio

Que no abra los poros del profiláctico (por eso se desaconsejan la vaselina, lanolina o cremas que las contengan)

Que no manche

Actualmente se está investigando el uso del sildenafil, conocido como Viagra, ya que los cuerpos cavernosos del clítoris tienen una estructura similar a los del pene. Se piensa que este medicamento podría aumentar la sensibilidad y la vasocongestión vulvar y vaginal. Esto se encuentra en plena etapa de investigación pero nosotros hemos visto mujeres anorgásmicas que mejoraban su respuesta sexual con el uso de este medicamento usado con notable eficacia en la disfunción eréctil del varón.
Como conclusión diré que un gran porcentaje de las mujeres anorgásmicas se ven favorecidas por los modernos tratamientos sexológicos (breves, focalizados, económicos) obteniendo la posibilidad de llegar al clímax sin culpas ni inhibiciones, enriqueciendo su vida erótica y amorosa.